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Mensaje de condolencia del Líder de la Revolución Islámica con motivo del martirio del teniente general de la Guardia Revolucionaria, el mártir Qolamrezá Soleimaní, comandante de la Organización de Movilización de los Oprimidos (Basich)

Su eminencia el ayatolá Seyed Moytabá Jameneí, expresó —a través de un mensaje— sus condolencias por el martirio del teniente general del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), Qolamrezá Soleimaní, y jefe de la Organización de Movilización de los Oprimidos (Basich), y calificó el asesinato de este comandante combatiente como un recordatorio de la gran importancia del Basich y el profundo temor que el enemigo vil y rencoroso siente ante la posibilidad de enfrentarse a él.

El texto íntegro del mensaje del Líder de la Revolución Islámica es el siguiente:

En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso

Mina al-u'uminīna riŷālun sadaqū mā ‘āhadū allaha ‘alayhi  faminhum man qađá naĥbahu wa minhum man yantažiru  wa mā baddalū tabdīlāan (1).

Recibir la lamentable noticia del martirio del teniente general Qolamreza Soleimaní, comandante de la Organización de Movilización de los Oprimidos (Basich), ha causado una profunda conmoción y pesar. Esa honorable persona llevaba largo tiempo activa en el campo de la lucha por la causa de Dios y había adquirido múltiples experiencias en este camino. El asesinato de este comandante combatiente recuerda la gran importancia del Basich y el profundo temor que el enemigo vil y rencoroso siente ante la posibilidad de enfrentarse a él.

El que suscribe expresa sus más profundas condolencias por esta aflictiva desgracia a la respetada familia de ese exaltado mártir, a todos sus colaboradores en el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica y a todos los queridos miembros del Basich, de quienes soy el más humilde. Espero que Dios Altísimo le conceda a ese ser querido una posición elevada.

Seyed Moytabá Hoseiní Jameneí

17 de marzo de 2026

Notas

(1) «Entre los creyentes hay hombres que cumplen lo que han prometido a Dios. Entre ellos hay quienes ya han cumplido su promesa y hay otros que aún esperan y no han cambiado en absoluto» (Sagrado Corán, 33:23).