El Líder mártir según las palabras del Líder de la Revolución Islámica
El Líder mártir según las palabras del Líder de la Revolución Islámica

Los mensajes del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Moytabá Jameneí, emitidos desde marzo hasta hoy, trazan una visión de conjunto de las cualidades personales, académicas y administrativas del Líder mártir: desde su sinceridad, espíritu de lucha y confianza en el pueblo iraní, hasta su capacidad de construcción institucional, su visión de futuro y su concepción de la sociedad. Esta nota ofrece un recorrido por los principales ejes de los mensajes del Líder de la Revolución Islámica acerca del Líder mártir, que recorren diversas dimensiones de su vida, su pensamiento y su legado.
Tan célebre, pero tan poco conocido
«Se habla de un hombre que, por mucho que fuese célebre, no llegó a ser [verdaderamente] conocido» (09/04/2026). «Sobre las distintas facetas de su personalidad, deberían hablar largo y tendido quienes están informados» (12/03/2026). «El padre bondadoso de la umma, discípulo y compañero leal y destacado de la escuela del imam, el eminente mártir Líder de la Revolución Islámica, su eminencia el gran ayatolá Seyed Alí Jameneí (que Dios eleve su noble rango espiritual)» (04/06/2026). «Tras más de sesenta años de lucha en el camino de Dios y de renunciar a toda clase de placeres y comodidades, se convirtió en una radiante gema y en una figura eminente, no solo en la época actual, sino a lo largo de toda la historia de los gobernantes de este país. Tanto su vida como la forma de su muerte estuvieron entrelazadas con una grandeza y una dignidad surgidas de su apoyo en la verdad» (12/03/2026). «Despedimos con lágrimas en los ojos y los corazones apenados y quebrantados al bondadoso padre de la Umma, a nuestro gran Líder (que Dios eleve su excelsa posición) cuando con gran anhelo se situó al frente de la caravana de los mártires, en un viaje celestial hacia el lugar que le había sido destinado al amparo de la misericordia divina, en la proximidad de las Santas Esencias Luminosas [de los Imames] y en el rango de los Veraces y los Mártires» (20/03/2026). Yo he tenido la gracia de estar ante su cuerpo tras su martirio; lo que vi fue una montaña de entereza, y oí que había apretado el puño de su mano sana» (12/03/2026). «Nuestro querido pueblo ha aprendido lecciones del puño cerrado de ese honorable en el momento de su martirio, y ahora ese mismo puño cerrado se ha convertido para algunos en una especie de símbolo común de convicción. De este modo se demuestra una vez más que la influencia del mártir es mayor que la del individuo presente, y su voz clara llamando al monoteísmo, a la búsqueda de la verdad y a la lucha contra la opresión y la corrupción resuena con más fuerza, y su mensaje es más penetrante que en vida; asimismo, el anhelo del corazón de este mártir de elevada dignidad —que era la felicidad de esta nación y de las demás naciones musulmanas— se ha acercado ahora más que antes a la realidad (09/04/2026). En estos días se oye con frecuencia que diversos grupos de nuestro querido pueblo recuerdan con toda razón y con nostalgia a aquel hombre único de su época, y poco a poco van apareciendo más facetas del luminoso y precioso carácter de su excelsa personalidad. Asimismo, comienza a extenderse la costumbre de seguir ciertos actos específicos de aquel honorable» (09/04/2026).
El alfaquí perspicaz de su tiempo
«Todos saben que nuestro Líder mártir era un alfaquí conocedor de su tiempo y perspicaz, un combatiente infatigable, firme y sólido como una montaña, un sabio practicante y un hombre de Dios, consagrado al recuerdo [de su Señor], la vigilia y la súplica ante la Presencia divina, así como a la intercesión ante las santas personas de los Inmaculados —que las bendiciones y la paz de Dios sean con todos ellos—, y que, desde lo más hondo de su alma, creía en las promesas divinas» (09/04/2026).
El arquitecto de un Irán fuerte
«Entre sus otras características se hallaban el amor por Irán y el esfuerzo continuo por lograr una independencia cada vez mayor para el querido Irán, junto con su insistencia en la unidad de palabra y la cohesión nacional. Dedicó toda una vida a luchar por la instauración del sistema islámico, su consolidación y su permanencia, y al mismo tiempo, consideraba que la República Islámica carecía de sentido sin su gente. A pesar de su autoridad y su firmeza, poseía una notable sutileza en el pensamiento y en la manera de contemplar los asuntos. Prestaba especial atención a las capacidades del país, en particular a los jóvenes. Daba importancia a la ciencia, la tecnología y el progreso que nace de ellas. Tenía una consideración singular hacia las nobles familias de los mártires, los veteranos heridos y las personas abnegadas. En diversos ámbitos, atesoraba experiencias valiosas y densamente acumuladas, algunas de ellas con una trayectoria de varias décadas» (09/04/2026).
Poseedor de talentos sobresalientes: desde la construcción de la sociedad hasta la creación de sistemas
«En estos días, algunos medios de comunicación hablan a menudo de su arte, su conocimiento del arte y su fomento del arte. Este elemento, aunque por sí solo puede aportar gran valor a la personalidad de un individuo y, ciertamente, en nuestro querido Líder existía en su sentido verdadero y en grado sumo, resulta pequeño en comparación con los demás elementos y méritos de su ser. Por mi parte, conozco de él múltiples artes: Uno de sus grandes artes, que ha recibido poca atención, era el arte de educar y formar a la sociedad mediante la construcción de pensamientos, disposiciones de espíritu y sentimientos de las grandes masas populares y de los grupos sociales. Otro de sus artes era la creación de instituciones con un propósito definido, a lo que se dedicó especialmente en los primeros años de su periodo de liderazgo, con la mirada puesta en horizontes lejanos. Otro de sus artes consistía en fortalecer la estructura militar del país, cuyos efectos positivos la nación iraní ha conocido y disfrutado en las dos recientes guerras impuestas. Asimismo, su capacidad de innovación y de iniciativa en diversos ámbitos —tanto científicos como estratégicos y de formulación de políticas— era otro de sus artes, parte del cual se refleja en la elaboración de las políticas generales del sistema. También el poder de generar significados mediante la forja oportuna de vocablos y combinaciones novedosas, cada una de las cuales creaba y portaba una abundancia de sentidos, y de ello emanaba el discurso público» (09/04/2026). «Entre las virtudes del Líder mártir y de su egregio predecesor, se contaba el hacer partícipe al pueblo en todos los ámbitos, continuamente transmitirles lucidez y conocimiento y apoyarse en sus fuerzas y energías de manera práctica. Así es como él hizo realidad el auténtico significado de la república y la soberanía popular, en el que creía con todo su ser» (12/03/2026). «Y entre sus artes se contaba asimismo aquel que había resultado de pulir su excelso espíritu en las adversidades, las pruebas y las tribulaciones, y gracias a su paciencia y firmeza en el camino de la verdad: el arte de prever acontecimientos lejanos, “al‑mu’minu yanzuru bi‑nūri llāh” (el creyente mira con la luz de Dios). Y otras artes cuya enumeración no es posible en este breve espacio» (09/04/2026). «El conjunto de declaraciones y escritos … de los treinta y seis años del eminente mártir Líder constituye un tesoro valioso sin parangón para todos nosotros y es la antorcha que ilumina el camino del futuro» (04/06/2026).
Combatiente hasta el último aliento
«Todas estas artes y virtudes no tenían otro origen que las gracias especiales de Dios y la atención particular de nuestro maestro y de sus purísimos padres —que las bendiciones de Dios sean con todos ellos—. Quizás pueda resumirse lo que atrajo esas atenciones y consideraciones hacia aquel noble ser en su incesante y sincero esfuerzo y lucha por enaltecer la palabra de la verdad. Pero, de manera particular, además de las dificultades de la lucha contra la traidora maquinaria del régimen pahlaví, él se benefició enormemente de otra oportunidad especial en el camino del cumplimiento de su deber, de la que la gente no suele tener noticia. Así estaba decretado que aquel joven seyed, sumamente ávido de conocimiento y, por supuesto, deseoso de obrar, cuando su noble padre se hallaba al borde de la ceguera, dejase —tras años de estudio a los pies de maestros de alta dignidad— todas las condiciones aparentes de progreso científico y de un futuro brillante en Qom y, confiando en la gracia divina, se consagrase por entero [al cuidado de] su padre. La benevolencia divina, a raíz de este sacrificio, se manifestó de tal modo que, de repente, Seyed Alí Jameneí, antes de cumplir los treinta años, surgió de Jorasán como un sol y pronto fue considerado uno de los pilares del pensamiento y la lucha, al tiempo que realizó notables progresos en las ciencias comunes, de forma que en la década de 1970 el aparato de la SAVAK lo llamaba «el Jomeiní de Jorasán». Debo subrayar que este proceso de ascenso interior y exterior de aquella excelsa persona continuó también en etapas posteriores» (09/04/2026). «El motivo de orgullo en la vida de los dos imames de la Revolución también ha sido precisamente la emulación de esa magnánima figura» (09/04/2026).
Cultivador del retoño de la Revolución Islámica hasta convertirlo en el robusto árbol de la República Islámica de Irán
«Cuando nuestro Líder mártir asumió la dirección, el sistema de la República Islámica era como un retoño que había recibido múltiples heridas de los enemigos del Islam y de Irán, heridas que, sin embargo, había soportado con entereza. Pero cuando, tras casi 37 años, dejó la sede del liderazgo de la umma, dejó tras de sí un árbol bendito cuyas raíces estaban firmemente asentadas y cuyas ramas y hojas proyectaban su sombra sobre partes importantes de la región y del mundo. El enfoque de alcanzar un Irán cada vez más fuerte … algo que él reiteradamente subrayaba» (09/04/2026). «Estos días, muchos están experimentando una mirada de alcance civilizatorio, fijando la vista en horizontes lejanos, y forjando para sí una imagen que no es ilusoria, sino apoyada en las realidades del presente y del futuro. Esta es una cualidad que hasta hace poco solo se veía en un reducido número de personas, encabezadas por el Líder mártir. Así es como cualquier observador comprende el rápido y milagroso crecimiento de esta nación» (09/04/2026). «El horizonte que se extiende ante la nación de Irán le anuncia la llegada de una época espléndida, brillante y colmada de dignidad, honra y plenitud» (09/04/2026).
La continuidad de la escuela del imam Jomeiní (la misericordia de Dios sea con él) en el pensamiento y en la acción
«El querido Jameneí, quien puso sus pies en la senda de su predecesor virtuoso y, durante casi cuatro décadas de liderazgo de la Revolución y del sistema islámico, confiando en los jóvenes y ahondando y elevando el nivel de la conciencia y de la visión de la gente, llevó a la sociedad a un nivel tal de preparación que, tras el grandioso suceso de su martirio, se configuró una nueva dimensión en el despertar de la nación iraní. Sí, la escuela del querido Jameneí es la misma escuela del gran Jomeiní, en la continuación del Islam genuino de Mohammad (las bendiciones y la paz de Dios sean con él y con su descendencia), cuyo fundamento es el levantamiento por Dios, y los discípulos de esta escuela están, fila tras fila, preparados para establecer la verdad, erradicar la falsedad y combatir en esta senda luminosa» (04/06/2026).
Perfeccionador del camino del imam Jomeiní (la misericordia de Dios sea con él)
«El Imam (la misericordia de Dios sea con él) es el originador de una transformación grande e histórica a nivel de Irán, de la umma y del mundo, a la cual el Líder mártir (Dios eleve su noble rango espiritual) se dedicó a profundizar, expandir y dar continuidad, y por cuya culminación y realización trabajó en la creación de un sistema y en la edificación de una sociedad. En esa misma dirección, su eminencia, además de mantener viva la escuela del imam en la palabra, la pluma y la obra, y en sus diversos encuentros, convirtió el 14 de jordad en la ocasión del compromiso anual de la nación con el imam Jomeiní, y se dedicó a exponer y explicar un conjunto de principios, políticas y líneas de la escuela del imam. Entre algunas de sus enseñanzas, a veces recurrentes, se encontraba la de que la nación iraní es una nación creyente, inteligente y valiente; que el pueblo es el verdadero dueño del país y la fuente de su poder; que este pueblo puede hacer realidad cualquier transformación correcta que persiga y materializar el lema «Nosotros podemos» en los diversos ámbitos. Otra de esas enseñanzas es la necesidad de apoyar al oprimido como un deber islámico, humano e iraní, y que el sistema de dominación, encabezado por Estados Unidos, tiene un problema con esta nación, con su distinguida identidad y con su carácter inquebrantable ante el sometimiento» (04/06/2026).
Se debe construir un futuro brillante para Irán sobre la base de la escuela del Líder mártir
«Ahora se ha brindado una nueva oportunidad para dar a conocer en la práctica y materializar la escuela del gran Jomeiní y del querido mártir Jameneí —líderes oprimidos, pero poderosos y victoriosos de la Revolución Islámica— en todo el mundo. Este importante papel recae sobre la totalidad de la nación, especialmente sobre los jóvenes, las élites y los cultivadores del pensamiento, de la reflexión y del arte, para que, sobre la base de esta misma escuela, confiando en las promesas divinas, bajo el amparo de las atenciones de nuestro maestro (que Dios Altísimo apresure su manifestación) y en la senda del Islam genuino, es decir, la línea luminosa trazada durante el período de doscientos cincuenta años de la presencia de los poseedores de la inmaculada condición y la autoridad (wilaya) —las bendiciones y la paz de Dios sean con todos ellos—, construyan el brillante futuro del querido Irán» (04/06/2026).
La venganza: un pacto perdurable.
«La querida nación, aunque al concluir el período de luto oficial por el martirio de su eminente Líder se quite las vestiduras de duelo, mantendrá viva en su espíritu y en su corazón la firme determinación de vengar su sangre pura y la de todos los mártires de la segunda y tercera guerras impuestas, y estará constantemente a la espera de que ello se haga realidad» (09/04/2026). «Pactamos vengar, tu sangre pura y la de todos los mártires de estas dos guerras, de los asesinos criminales y deshonrosos. Esta venganza es la exigencia de nuestra nación y debe llevarse a cabo de manera terminante. Estos criminales —cuyos nombres están plenamente identificados— se llevarán a la tumba el anhelo de una muerte tranquila en el lecho. Deben saber que este asunto no depende de la existencia de mi persona ni de la de otras autoridades. Estemos nosotros o no, esto se cumplirá, y en breve personas libres a lo largo y ancho del mundo realizarán, cada una, una parte de esta misión divina» (09/07/2026).
Juramos esforzarnos con todo nuestro ser para alcanzar sus objetivos.
«¡Oh, Líder! Con su partida, ha dejado una pesada carga de dolor en todos los corazones. Usted anheló siempre este destino, hasta que por fin el Dios de la Verdad se lo concedió mientras recitaba el Sagrado Corán en la mañana del décimo día del bendito Ramadán. Soportó muchas injusticias con poderío y paciencia, sin inmutarse. Muchos no reconocieron su verdadera valía, y quizás pase mucho tiempo antes de que, apartados los velos y obstáculos de todo tipo, se revelen algunos de los aspectos de la misma. Esperamos que, en virtud de la posición de proximidad que ha alcanzado junto a las luces puras, los veraces, los mártires y los allegados a Dios, siga velando por el progreso de esta nación y de todas las naciones del Frente de la Resistencia e interceda por ello, tal como hizo en su vida terrenal.» (12/03/2026)«Con usted sellamos un pacto por el que lucharemos con todo nuestro ser por el ennoblecimiento de esta bandera, que es la bandera principal del Frente de la Verdad, y por la consecución de los sagrados objetivos» (12/03/2026).